Bestias melancólicas, caricias estridentes

No fueron las piernas languidecer frente al espejo, ni mucho menos el cristal,
Fue la fortuna de tristeza empañada por neblina y acetato,
el rímel corrido entre tus piernas, qué ha sido de ti esta noche,
un canto intermitente se metió a tu pensamiento
no detienes los pies, todo tu alrededor se impregnó
de una destrucción dulzona
Analgésica
Están poseídos esta noche 
y lo ignoran
qué demonio acarició sus sienes, el que ahora baila contigo,
Llueve en tu ciudad del caos,
¿Escuchas esa sacudida?
Es el temblor de los ángeles en éxtasis

El vómito no es la opción, intoxicada,
El vómito no es la opción, atormentada…
Rompe una botella, que te corran de la noche
Ahora sientes como tus instintos impulsivos decoran tu sonrisa
¿Quién preguntará por qué?
Sexo anestesiado
Sólo la memoria. 

Comentarios