¿Sabías que el pasto se mueve como si lo estuvieses soñando? También mis latidos así se sienten cuando la congoja de un error me parece incierta, como un mar soñado que se mueve como latidos erróneos, porque ser un monstruo también es soñarse como una marea, no creas que idealizo la violencia con la que descontrolo mis impulsos. Es ser lo que sólo supiste ser y nadie me vio llorar. Porque nadie se asoma bajo la cama pasadas las 12.
Entonces comienzan a creer que una alimaña de mi calaña no es más que un montón de cuchillas afiladas. No compadecer. Lo aprendes bien. No me arrepiento del daño y eso convierte en aventura eso de tenerle miedo a la oscuridad. No te mientas, que no hablo cuando apagas la luz y te vas a dormir. Yo te mando saludos desde acá. Aquí no siempre todo es triste, también desayuno cereal con leche y frutillas con yogurt. Porque soy como cualquier criatura. Pasa simplemente que algunas noches se me apagan las pupilas y se me atardece todo sentimiento. Desde esta esquina manchada por la furia despierto feliz, un poco arrugada, mi piel morada, mis pies se sienten distintos hoy. Sienten un respiro perpendicular, es tu aliento dormido. Tan tranquilo dormitas en posición fetal, que se me ocurre si sabrás que duermes junto a un animal que sueña con relojes descompuestos y terremotos en Marsella. Sigues desnudo pero te cubres el cuerpo. Acaricio tu frente con cuidado y recuerdo al mirar tu rostro calmo que a veces mi ilusión más infantil era la de un cataclismo que me sacara de esta ruina, porque no creía en el suicidio. ¿Cómo se suicida la bestia?, dime, ¿se te ocurre una manera?
De día se duerme esa parte y parece que estoy despierta. ¿Qué se supone que es lo que soy entonces? Amorfa metamorfosis que me está matando. (Todo parece mentira) Ser el monstruo bajo la cama.
¿cuántas veces más debo renegar la ruina de torbellino apuñalado?
TODO BAJO MIS MANOS SE DESVANECE, COMO EL MUNDO CUANDO UNA CANCIÓN DE SCOTT WALKER SE TERMINA. COMO EL MISMO SCOTT WALKER. QUE HA DESAPARECIDO.
-se me azulean los tonos de mi memoria que queda reducida a un dedo quemado y moretones entre pesadillas, será verdad, será verdad, que las caídas nos sacan de una angustia quieta de lo que parece no amanecer-
Mentir que el día que descubrí que soy un monstruo de alcoba sería decir que fue cuando mi padre me dio mi primer libro sobre A.A. Sería una mentirosa afirmar que el día que supe que era un monstruo bajo la cama fue en la primer terapia a la que me llevó mi madre. Algo en tus manías te lo delata desde antes, quizás al hacer memoria podría encontrar la respuesta. Cuando niña lloraba de la nada, temiendo al cristo en mi ventana, me retorcía, pataleaba, algo no estaba bien, las lágrimas brotaban y finjidas o forzadas; qué importaba. Las lágrimas son lágrimas en plena extinción de la humanidad. Porque toda rosa puede ser un crimen, y todo crimen una criatura arrepentida. Qué cristales se rompieron porque me miraba y juraba que me juzgaba. Entonces comencé mi mudanza.
Mi primer mudanza fue la de las cobijas y así, poco a poco me fui hundiendo hasta ser un híbrido de subsuelo. Agujero donde suenan las canciones más hermosas de Lou Reed, Cave y Young... en la espiral de zapatos arrumbados. Algunas noches me asusta salir y demostrarte la turgencia de mis movimientos hostiles, cargados de una desesperada necesidad de ternura ennegrecida. Un destructor también siente, también se enamora: Es una vida serie-b, mediocre, estrellada. En este silencio apenas me calma la idea de que nadie verá lo que fui a la luz del día, en lo que me convertiré. Con la única esperanza de que para construir se necesita de igual forma disolverlo todo; yo te miro ahí de noche, dormido, desnudo pero cubierto entre sabanas revueltas. Y sé que es el fin de todas las cosas en un desliz de polvo.

Hermosas letras!! Te convido un poco de las mías! www.letrasdelloco.blogspot.com
ResponderEliminar